Legalización de Instalaciones Frigoríficas

El actual Reglamento de Instalaciones Frigoríficas (RSIF) contempla 4 tipos de instalaciones. Centrándonos en las instalaciones que utilizan refrigerante la clasificación quedaría como sigue:

  1. Instalaciones excluidas del ámbito de aplicación del RSIF que serían entre otras los sistemas de refrigeración compactos (por ejemplo sistemas de aire acondicionado portátiles, frigoríficos y congeladores domésticos o comerciales, etc.) que contengan una carga de refrigerante inferior a 2,5 kg de refrigerante del grupo L1, 0,5 kg de refrigerante del grupo L2 o 0,5 kg de refrigerante del grupo L3.
  2. Instalaciones que se les aplicará única y exclusivamente lo establecido en el artículo 21.6: sistemas de refrigeración NO compactos que contengan una carga de refrigerante inferior a 2,5 kg de refrigerante del grupo L1, 0,5 kg de refrigerante del grupo L2 o 0,5 kg de refrigerante del grupo L3.
  3. Instalaciones nivel 1: Comprenden aquellas instalaciones formadas por:
    1. Un sistema frigorífico con potencia instalada en cada uno de los compresores sea menor o igual a 30 kW siempre que la suma total de las potencias eléctricas instaladas en todos los compresores frigoríficos, en caso de centrales frigoríficas por ejemplo, no exceda de 100 kW
    2. Varios sistemas frigoríficos independientes entre sí con una potencia eléctrica instalada en los compresores por cada sistema menor o igual a 30 kW siempre que la suma total de las potencias eléctricas instaladas en los compresores frigoríficos, de todos los sistemas, no exceda de 100 kW
    3. Equipos o sistemas compactos de cualquier potencia, con condensador incorporado (no remoto), siempre que se trate de unidades enfriadoras de agua, de fluidos secundarios, bombas de calor, o que formen parte de las mismas y que en ambos casos utilicen refrigerantes de alta seguridad (L1), y que no refrigeren cámaras de atmósfera artificial de cualquier volumen, o conjuntos de las mismas
  4. Instalaciones nivel 2: Todas las demás (siempre hablando de sistemas frigoríficos de compresión mecánica con refrigerantes naturales o no).

Para clasificar una instalación frigorífica y poder encuadrarla correctamente en un tipo u otro hay que evaluar el número de sistemas frigoríficos que componen la instalación, ver las características de los mismos, tipo de condensación que usa, aplicación final de la instalación, si se han hecho las instalaciones a la vez o no, etc.

Legalizar una Instalación Frigorífica significa presentar, previo a la puesta en servicio de la instalación, determinada documentación técnica (o una declaración responsable mediante la que declare que dispone de dicha documentación, cuando así lo establezca la comunidad autónoma correspondiente).

Poner en servicio una instalación sin legalizar está tipificado como infracción grave, según el artículo 31.2.b de la Ley 21/1992, de 16 de julio, de industria con multas de hasta 6.000.000 euros.

La legalización de la instalación frigorífica es una obligación del titular de la instalación, así como mantener al día el libro registro de las instalaciones y conservar los certificados de instalación e intervenciones posteriores en los equipos o sistemas.

Pueden darse varios casos:

  1. La instalación no se encuentra registrada: En este caso se podrá seguir el procedimiento establecido en la disposición transitoria primera del RSIF. Si ha finalizado el plazo indicado en dicha disposición, habrá que concertar cita con el órgano competente de su comunidad autónoma y proceder según indiquen.
  2. La instalación se encuentra registrada pero se extravió la documentación que así lo acredita: habrá que concertar cita con el órgano competente de su comunidad autónoma y proceder según indiquen.
  3. La instalación se encuentra registrada, pero sufrió modificaciones que no fueron comunicadas: para regularizar la/s modificación/es, podrá seguir el procedimiento establecido en la disposición transitoria primera. Si ha finalizado el plazo indicado en dicha disposición, habrá que concertar cita con el órgano competente de su comunidad autónoma y proceder según indiquen.

La disposición transitoria primera del RSIF aprueba un procedimiento para que, durante el plazo establecido de 3 años, puedan regularizarse las instalaciones que fueron puestas en servicio sin cumplir este requisito reglamentario.

Con motivo de la COVID, este plazo se ha prorrogado hasta el 21 de marzo de 2023

Como decíamos, la obligación de esta tramitación es del titular de la instalación frigorífica, y en en quien recae la responsabilidad de la inscripción de las instalaciones frigoríficas y el mantenimiento de la documentación relacionada con ésta.

En SoloFrío somos ingeniería-consultoría especializada en tramitación de expedientes de instalaciones frigoríficas y podemos ayudarte tanto si eres titular, usuario o empresa instaladora.

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